Abril 24 de 2009.
Señores Congresistas:
Cuando se lucha por la libertad y los derechos humanos en una
sociedad totalitaria como la que existe en Cuba, resulta
doloroso y ofensivo que ciudadanos de una sociedad libre y con
acceso a información sin censura, visiten nuestra Isla y les
falte coraje para interesarse por los presos políticos,
injustamente encarcelados.
¿Cómo pudieron mostrarse insensibles ante la represión de que
son víctimas hoy las Damas de Blanco cuando reclaman libertad
para sus seres queridos? Las imágenes de estas mujeres marchando
por las calles de La Habana deben golpear la conciencia de todas
las personas de buena voluntad.
Quienes escribimos esta misiva somos un matrimonio de jóvenes
activistas de la raza negra que comenzamos una huelga de hambre
el pasado 17 de febrero para reclamar precisamente el cese de
los atropellos contra los prisioneros políticos, sus familiares
y los opositores en Cuba. Hoy continuamos la protesta a través
de un ayuno líquido. Una de las razones específicas de nuestra
protesta es reclamar que las autoridades le respeten sus
derechos al prisionero Mario Alberto Pérez Aguilera, hermano y
cuñado de quienes suscribimos, el cual ha sido golpeado y
confinado en condiciones de aislamiento y tortura, permaneciendo
hasta este momento en el régimen de mayor severidad, en las
celdas de aislamiento de la Prisión Provincial de Santa Clara.
Mientras ustedes se reunían con los hermanos Castro, a apenas
300 kilómetros de la capital, nuestra vivienda y los cinco
ayunantes que en ella permanecemos éramos sometidos a un férreo
asedio por fuerzas combinadas de la policía política y nacional.
Contra nuestro domicilio los comisarios del gobierno que ustedes
alabaron, lanzaron gas tóxico, cuyos efectos nocivos pusieron
nuestra vida en riesgo. El régimen castrista utiliza sus fuerzas
represivas para impedirle llegar a nuestra morada a cualquier
persona que se interese por nuestra salud, tal prohibición
incluye a nuestros familiares. Este es el caso de Iris Pérez
Aguilera, quien sufre hasta hoy el dolor de no poder abrazar a
su hijo de 14 años de edad, porque las autoridades le vedan el
acceso a nuestra vivienda.
Pero si les parece poco, les informamos de los actos de
brutalidad policial contra miembros de la sociedad civil
independiente, hechos que de haber ocurrido en un país
democrático fueran condenados. Se trata de las jóvenes
opositoras Donaida Pérez Paseiro, Damaris Moya Portieles e
Idania Yánez Contreras, todas de la raza negra, y la última de
ellas con 6 semanas de gestación, quienes fueron brutalmente
golpeadas y arrastradas por las calles de Placetas para
impedirles entrar a nuestra vivienda. Estos abusos, así como el
cometido contra el opositor de 70 años de edad Bienvenido
Perdigón Pacheco, quien el día 20 de abril del presente, fue
arrastrado por la policía política produciéndole una isquemia
cerebral, y otros atropellos que se suscitan a diario, ocurren
en plena vía publica para impedir la solidaridad para con los
ayunantes o al menos conocer nuestra situación.
Congresistas, es irónico que personas como ustedes que han sido
elegidos a sus puestos a través del sistema democrático, y que
gozan de todos los derechos humanos, no deseen lo mismo para el
pueblo cubano. Es indigno hacer uso de prerrogativas para
nosotros inaccesibles como salir y regresar de su país, opinar
sin temor, o asociarse según sus intereses, y luego ignorar a
las víctimas de la represión en Cuba.
Cuando recordamos la lucha e integridad de Martín Luther King y
Rosa Parks, sin quienes ustedes aún estarían cediendo el asiento
en el ómnibus y sin derecho al voto, nos preguntamos si el
legado de esos que conquistaron el espacio de oportunidad que
ustedes disfrutan hoy, ha quedado reservado solamente para los
discursos políticos y ha dejado de ser semilla viva, ilusión
permanente y compromiso de su generación con la justicia y la
verdad.
Atentamente,
Iris Pérez Aguilera
Movimiento Feminista por los Derechos Civiles
Rosa Parks
Jorge Luis García Pérez Antunez
Presidio Político "Pedro Luis Boitel"