Search
English | Español | Deutsch | Русский
 
 Nosotros
Panorámica
Personal
 
Contenido
Transmisiones
Artículos
Documentos
Libros
 
Enlaces
Prensa
Organizaciones
 

 

 
 

Informe 81 al pueblo de Cuba

23 de Febrero de 1997


El pueblo de Cuba paga en sufrimiento, amenazas, golpizas, represión, cárcel y destrucción del medio ambiente, la avaricia de algunos empresarios canadienses , que dan recursos a Fidel Castro para que pueda prolongarse en el poder. Esos hombres de negocios son respaldados, públicamente, por el gobierno de Canadá. Es difícil comprender como un país que se supone heredero de las mejores tradiciones libertarias de Inglaterra y Francia puede tener un gobierno que hace causa común con Fidel Castro, el caudillo más corrupto, incompetente y sanguinario de la larga lista de dictadores latinoamericanos. Una posible explicación es que en Canadá algunos políticos opinan que ganan popularidad apareciendo desafiantes ante los Estados Unidos, la primera potencia económica y militar del mundo. Parecen olvidar que en las dos guerras mundiales de este siglo Estados Unidos entregó la  vida de cientos de miles de sus hijos para que en el mundo no desapareciera la libertad. Parecen también olvidar que fue Estados Unidos el país que no sólo hizo fracasar los planes de la Unión Soviética de imponer al mundo el yugo totalitario comunista, sino que además la hizo desaparecer. Bajo ese yugo comunista también hubiera caído Canadá. Pero estos empresarios y políticos canadienses, traficantes en sangre unos y demagogos corruptos los otros, y ambos desprovistos de brújula moral, se hcen cómplices de la represión, del hostigamiento, de las golpizas, de los encarcelamientos que ordena Fidel Castro, y de las atrocidades que día a día realizan en Cuba las brigadas de respuesta rápida, con las que Fidel Castro resucita, para someter al pueblo de Cuba, las porras de Gerardo Machado y los esbirros de Fulgencio Batista.  

Esa actitud del actual gobierno canadiense acaba de ser denunciada en el Wall Street Journal, uno de los periódicos más importantes de los Estados Unidos, en su edición del viernes 21 de Febrero. En artículo titulado “Como los contribuyentes canadienses subsidian la tiranía de Fidel”, su autor, Charles Lane, que está entre los directores de la revista New Republic, señala como el gobierno canadiense está financiando contratos de Fidel Castro con las firmas canadienses Intelcan Technosystems of Ontario, York Medical Incorporated, y Saskatchewan Opportunities Corporation. Se menciona en el artículo como el gobierno canadiense prepara un programa de intercambio entre parlamentarios canadienses y los títeres de Fidel Castro en la Asamblea del Poder Popular. Al mencionar como Canadá también se apresta a entrenar a jueces cubanos, el autor señala que el problema de la justicia en Cuba no es falta de conocimiento de los jueces, sino un código penal de inspiración soviética, que hace ilegales los derechos humanos más básicos. 

El pueblo cubano, dentro y fuera de Cuba, está tomando buena nota de esta complicidad de Canadá con Fidel Castro y del costo humano que paga Cuba por la codicia y demagogia de empresarios y políticos canadienses. Canadá ayuda a Fidel Castro a mantenerse en el poder. Fidel Castro ha sido en Cuba profeta, mesías y predicador del odio. Desgraciadamente, esa pasión, tan ajena al caracter cubano, ha prendido en muchos, tanto entre los que lo apoyan como entre los que se le oponen. Eso nos pesa. Creemos que el odio no ayuda al pueblo de Cuba, y mucho menos las ideas de violencia que ya germinan en muchos. 

Es fácil comprender que para combatir a un criminal no debemos convertirnos en criminales. Es también comprensibel qeu no todos los cubanos pueden contener sus pasiones cuando contemplan como Fidel Castro, día a día, en su locura por mantenerse en el poder, amenaza, hostiga, golpea y encarcela a los que lo denuncian, y para hacerlo convierte en asesinos, torturadores, carceleros y cómplices a hombres y mujeres que con ejemplo y dirección distintos, hubieran podido ser buenos ciudadanos. No es fácil a los cubanos contener sus pasiones cuando día a día contemplan colmo Fidel Castro, en su locura por mantenerse en el poder, contamina ríos, mares y playas de Cuba, saliniza y destruye los mantos freáticos con planes de regadío descabellados, ha arrasado con millones de palmas, símbolo nacional, y con todo su desgobierno ha ocasinado daños tales a la naturaleza misma del país, que tardarán generaciones en repararse, cuando no sean ya irreversibles. Todo eso parece que lo quieren ignorar en Canadá.Y ya se generaliza entre los cubanos, dentro y fuera de Cuba, el criterio de que el gobierno de Canadá, al darle medios a Fidel Castro para mantenerse en el poder, se hace cómplice de todas sus atrocidades y corresponsable de los daños que ha ocasionado a la nación. Y junto a ese criterio, toma cuerpo el propósito de que algún día Canadá tenga que responder ante los tribunales por los sufrimientos y pérdidas materiales que ha ocasionado al pueblo de Cuba y que, evaluados, serán base para reclamaciones por daños y perjuicios. Hay una relación directa entre los recursos que Canadá proporciona a Fidel Castro y su permanencia en el poder.

Lo que hace Canadá recuerda a los cubanos que si bien Cuba tiene amigos en el mundo entero, también existen buitres que revoolotean sobre ella, para arrancarle pedazos a la nación que agoniza.

Desde Washington, les habló Emilio Adolfo Rivero.

 

       

 

       

          

 

 
   

.
New Cuba Coalition
P. O. Box 14077
Washington, D. C. 20044-4077
Dr. Emilio-Adolfo Rivero — President
Ernesto Díaz-Rodríguez — Vice President
e-mail:
Cuba@newcubacoalition.org